¿CARNICERIA?........ ......... ........ ....... ........... ....... ..... .... ... ¡Mírenme bien! Soy un idiota, soy un farsante, soy un bromista. ¡Mírenme bien!Soy feo, mi cara carece de expresión, soy pequeño.¡Soy como todos ustedes! (Tristan Tzara)
lunes, 11 de julio de 2016
luking Chicatilo
Todo son ondas y vibraciones, todo son lentas estrategias de romper la geometría, de romper la estructura. Chicatilo, que Dios tenga piedad de ti, que tu alma encuentre descanso en alguna parte, que tu cuerpo no se pudra en el desierto por los siglos de los siglos.
we don´t believe
no creemos
no lo intentaremos,
no creemos que el amor sea el camino a alguna parte, tampoco ES el camino
solo parte del decorado menos gris y más dulce
pero deshilachado a final de cuentas.
No creemos que el amor sea el camino a ninguna parte, ni los sueños, ni los hijos, ni el dinero, ni el amor, o la suerte, o el delirio, o el amor.
Todo laberinto fatal,
cada sensación un intento de huida,
cada movimiento una negación,
te vas descascarando nena, no hay otra salida.
no hay porqué sufrirlo, deslízate o súfrelo,
mastícalo o trágalo, entrégate, cierra los ojos
ábrelos frente al computador
ten esperanzas
viértelas en esos ojos risueños
ten fe, canta canciones felices
Dios, o la muerte, se desnudan ante tus intentos trémulos por negociar lo que nunca fue un negocio
solo una exhalación enorme del universo, tu vida ni siquiera un recuerdo, te esfuerzas por ciego, porque nunca salimos de la caverna.
porque algo debe existir
porque algo debió existir
que será del pobre Spinoza en ese último momento,
cuando entregado a los brazos de Dios, turbio de razones, en ese último segundo, ese último momento
abrace que todo fue inútil?
cadena tras cadena de su voz no sirvió más que lo que a todos?, amarrarnos a una fe?
Pandora, toma tu caja y vete.
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Te quiero mucho y no quiero estar sin ti
a pesar de la cursilería
que sí, me averguenza
el azucar en el paladar, en la lengua, en los ojos, en tu hombro,
aun así no quiero estar sin tí, me niego rotundamente,
frunzo el ceño, me amurro, cierro los ojos, como un niño
como un niño.
Y extraño tu risa
otra vez, (coma)
extraño tu sonrisa y tus ojos y tu boca,
o quizas mis dedos por tu boca,
o corriendo por ahi como un delirio
poco pulcro
poco pulcro
desatando tormentas
relampagueando
desde tu frente a algun lugar de la tierra que quede
y que no importa.
Relámpagos haciendo surgir cuando cierras la boca y puedo besarte
sólo un poco
lo suficiente para quemar Roma
lo suficiente para ahogarme
para perder la fe
olvidarme del tiempo
entregarme a un destino, a los suspiros
a tu gemido como un susurro abriendo sus venas hacia mi oido.
Cursi
lo suficiente
lo poco pulcro.
Divago,
no quiero extrañarte
quiero tenerte conmigo,
egoistamente.
Abrir puertas al tocar tu escápula
y que todos duden
que todos duden
que tengan miedo
Yo me voy a perder rezando tu nombre como un sicópata ciego
hasta levantar la noche que cae por tu espalda.
miércoles, 25 de enero de 2012
Entra

... por ahí tengo escondidos tus zapatos, tu ropa, tu perfume,
el rastro de tus uñas en mi espalda,
esto no debería ser un diario de vida
esto debiese convertirse en fuego
esto debiese ser revisado y borrado
quebrado dentro de mi para volver a pulirlo y verlo nacer
tibio y dulce entre nuestras manos
nuestras manos
ahora son flores
sucias
porque tu conoces las flores
yo apenas conozco el olor de tu pelo
girando sobre un espacio muerto
donde las canciones ya no sirven de nada
solo queda escribir como una triste chiquilla
su diario de vida
romper las esquelas
dar la hora con una cara triste
porque no se sabe nada
no sabemos nada
quietos en medio de un mar que apenas suena
que apenas vibra
que nos rodea
como una madre
y no hay nada que hacer sino llorar.
domingo, 21 de diciembre de 2008
Cohética

En horribles dioses nos hemos convertido,
O siempre lo fuimos y nunca supimos.
Nos caemos de la mesa constantemente
Rodamos entonces hasta cualquier pierna o rodilla que nos brinde calor.
Somos limitados en nuestro sacrificio
Nuestros milagros son torpes y llenos de letras.
Tristes nos caemos
Pequeñas ingenuidades rodando bajo la mesa.
Nos gustaría entender algo
Encajar
Sonreír a la cámara
Disfrutar la vista, el abrazo, el suspiro,
Cerrar los ojos nos gustaría,
O abrirlos
A estas alturas no se sabe.
Nos gustaría entender algo y no parecer patéticas sombras
Melancólicos espectros varados como vacas a los pies de los mortales.
Pero lo estamos Varados
Oxidándonos, viéndolos pasar mientras nos llenamos de hojas
De rayos
De relámpago
De lo inútil.
Diablos!
Tenemos miedo
Nuestra valentía sólo es demencia temporal
Lo irracional que es nadar bajo la arena entre tantos peces y manos gloriosos.
A veces despreciamos
La vileza nos corroe
Pero sabemos nuestra deficiencia
Nuestra invalidez, es decir
Sabemos que esta ahí
Que nos separa,
Que nos hace tontos y vulgares y brillantes y cínicos e igualmente falsos a fin de cuentas
Pero no sabemos qué es ni donde está
Nuestra invalidez, la degeneración
Si pudiésemos quizás la extirparíamos en vez de seguir corriendo hasta morirnos de frio.
Entonces Abrazaríamos a nuestra amante
Gozaríamos su escote
su mano
Le diríamos cuanto la amamos
Besaríamos su cuello
Y ella reiría
Podríamos prometer algo
Una suerte de futuro
Nuestra risa junto a la de ella
Podríamos ver las noticias sin pena
Tomaríamos agua
Y colocaríamos la pistola bajo la almohada
En vez de restregarla constantemente a nuestra sien.
lunes, 21 de julio de 2008
Canto del niño voodoo

Hijos de puta
Se van a aburrir de mi porque soy borracho y abstemio
Porque me gustan las lolitas
Y a estas me las como con mayo
Y porque soy vegetariano se van a aburrir de mi
Porque no les gusta la baba que me cae de los ojos
Porque ando hediondo y les llevo la contra.
Porque tengo el pelo sucio y clamo en el desierto como sus padres
Porque me creo un santo
Se van a hartar de mi
por hereje
y el favorito de la madre santa iglesia que los repario
se van a hartar de mi
y me enterraran agujas en los ojos
y en el pecho
y sobretodo en mís sexos
porque sé que ven como miro a sus hijas
cabrones
con sus mismos ojos
cabrones
pero ustedes.
Se van a hartar de mi
y me echarán de la casa
me echarán tierra
me taparán con diario.
Se aburrirán de mi
porque podría tener piojos
pero ni uno se acerca
se aburrirán de mi
y el hartazgo los hará levantar sus cuchillos
y sus lanzas y sus faldas, sus pistolas de mano
sus principios, sus morales, sus leyes
una ultima sonrisa de pena les caerá por la barba
cuando me vean chillando como perra
frente a la imagen de ese cristo negro que tanto amaban.
lunes, 19 de mayo de 2008
Mecanismo estatico de caida

Sintió primero la lluvia sobre los hombros, (se comienza siempre por el principio pensó), fue como un suspiro dijo, y decía bien, lo demás fue más simple, cosa de abrir los ojos y dejarlos caer sobre todo, el vaso sobre la mesa, el lápiz al suelo, la mujer a la cama, la olla a la cocina, la bala a la sien, la boca al labio, los dientes, la humedad; la mano otra vez a la mesa, la cabeza, un suspiro que cae otra vez a la nada, el silencio sobre todo cayendo.
Es simple se dijo el hombre que casi ríe pero se detiene para no aplastar al silencio tan bien colocado ya sobre todas las cosas.
Vuelve a llenar de aire sus pulmones y este cae sobre sus alveolos rojos y grises; puede sentir un oxigeno que levemente roza esos receptores húmedos en su sangre. Abre los ojos nuevamente. La colilla cae al suelo, la tempestad se deja venir sobre algo de universo “las cosas que tiene la vida” alcanza a pensar cuando como un balde de agua fría el vaso cae en su muslo y se vuelve añicos, como el mar a la piedra , el rayo a un rostro ligeramente conocido, .. madre o padre parece suspirar mientras todavía las paredes que tiemblan le envían libros y pelos y polillas que duermen y el silencio se sabe aplastado por lo convulso que es eso que vibra bajo los pies, inversamente sobre todo.
“Respira profunda, respira profundo” se dice pero esos alveolos rojos ya tiemblan y caen y ríen mientras todo enormemente se vuelve un delirio
Su nariz a la mesa, sus ojos pequeños puntos gritando una muerte que no es suya.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Tres

Maturana es irremediablemente un ser de costumbres, usted quizás no lo notaría porque estas son parecidas a los cometas en el sentido que el observador no las percibira sino es con un acucioso y metódico sentido de la observación; como nadie se dedica al estudio real de Maturana sera imposible entonces percibir que es un ser de costumbres.
Para Muestra un botón; cada 3 años Maturana sale de su casa un domingo a eso de las 3 de la tarde y camina, al principio sin sentido, al parecer sin recordar que es lo que lo arrastra por las calles del centro semivacio, lo recorre con paso lento, respirando exhalando cada esquina y cada auto y cada perro, sigue sus pasos por la avenida Brasil, el parque, los arbolitos y las palomas y los pasos arrastrándose lentamente, dejándose envolver por los gritos de niños, y los cochesitos; al pasarlos prenderá el 2º cigarrillo, invariablemente serán 3.
Bajará a ver el mar, se concentrara en su sonido, intentara recordar que es lo que lo ha traído ahí, pasara un conocido, le preguntara por su vida, por el trabajo, los niños, el contestara y retribuirá la preocupación con similares preguntas. Sentirá el miedo recorrerlo al principio cuando levante la cara, observe su ventana, ella de blanco, el balcón, una mirada que no es sonrisa ni es nada, la mirará a los ojos, caerá la botella, caerá el cigarrillo, una lágrima, cuando vuelva a pestañear, ella ya se habrá ido.
martes, 30 de octubre de 2007
Sicalipsis dos
música de Charles Mingus
seca la garganta en un momento... turbulento, sin tiempo, sin espacio para girar, porque siempre se esta girando, sin tiempo para girar, porque el giro no existe, es lo único que existe.
miguitas de pan secando la garganta, atorandose, quemando los bronquios
todo encima de las nubes //// en castillos sobre lo absurdo que los rodea
les da sentido quizas, los derriba sobre la muerte lentamente
tanto que casi no se dan cuenta cuan fria esta su piel al cabo de unos segundos
viernes, 5 de octubre de 2007
Desastres
...Cuando vuelvas no estaremos aquí, estaremos en el piso
será sólo un momento
lo habremos llevado a la cama
lo habremos desvestido
y reído un rato de las marcas en su espalda
Tocaremos sin cariño esos trazos grises que le cruzan el cuello
esas lineas ásperas que hieren nuestros dedos.
Aún quedas en los vasos y la mesa,
en los ceniceros.
Le cubriremos la espalda de piel
tocaremos las yemas de sus dedos con pena
antes de cerrar la puerta apagaremos la luz
y pensaremos en qué sueña
esos pasos tibios pisando blándamente las ropas en la cama.
Volveremos a la mesa donde aun quedan vasos y ceniceros
llenos de algo que irremediablemente nos recuerda a ti
mas no debemos repetir tu nombre
permitir que despierte
volverlo a los sueños donde eres real y él se descuelga como si estuviese vivo
de tu cuello.
Aun el mantel esta manchado, los cristales en el suelo
litros y litros de sus gritos rebotando tu nombre
casi sucio, lleno de una furia absurda que quema en los ojos, los pulmones, la luz
lentas luciérnagas desprenden párpados desde las sabanas aún secas.
martes, 18 de septiembre de 2007
Perro (episodio II)
El nombre del perro a la cabeza es Martínez, el negro, nunca baja la cabeza, husmea todo como buscando algún trozo que quede por poner…
En su lugar.
No es altanero su caminar, tiene claridad y sentido, ladra tarde mal y nunca, pero cuando lo hace todo se soluciona en unos segundos, corre ligero, camina ligero, pocas veces se le ve solo. Conoce algo, se le ve en los ojos, tiene una certeza dentro de su bruto corazón, una certeza inigualable a cualquier otra, tiene un fuego en las pupilas que le denota esa certidumbre.
Quien sabe como se comunica con los otros pero lo cierto es que nunca lo he visto pelear con uno de ellos; lo respetan, se cuidan de saber donde camina y que va haciendo mientras avanza. También sienten esa certidumbre, saben que hay algo que va gritando cuando corre bufando por la plaza y las calles del centro, que hay un sentido de inmortalidad en el hecho de que nunca puedan atraparlo, de que nunca haya comido el veneno, ni haya sido atropellado. Hay algo sobrenatural supongo asumen esos perros, esos 12 perros que lo siguen como si fuera un cristo, o un nazareno u otro de esos nombre con que nombran en la iglesia a los elegidos.
lunes, 3 de septiembre de 2007
Mecanismo de pérdida de la vida

Lo primero fue perder la fe
luego su mujer y con ella la soberbia, el dinero, las llaves del auto, de la casa, todavía no se establecía un patrón definido, pero las manos tenían un extraño temblor y una leve palidez.
Después perdió la confianza,
en si mismo, algunos pasos, algunos dogmas, un pudor... el crepitar de las hojas le hacia doler la cabeza, hasta que la perdió; un buen día perdió los zapatos también, (así dejaron de sonar las hojas) con estos cierta certeza interna, un compromiso, la alegría, el hambre y la sed, sobretodo el deseo, que antes lo consumía y le daba razón... de ser.
Lo primero en perder fue la fe, pero es difícil precisar realmente, en esto de los límites uno tiende a no fijarse más que en hechos puntuales y no en la gama difusa de actos que rodean al límite y le da razón y coherencia, es decir, el límite sólo es el resultado de una serie pequeña de pérdidas aun más minuciosas, como sus pelos o las uñas, que ya no encontraba cuando como cada fin de semana se disponía a cortarlas, eso no le sorprendió entonces. Apenas hay tiempo para fijarse en el crecimiento de las uñas cuando tienes tantas responsabilidades y decisiones que tomar. También por ese entonces perdió la visión del ojo izquierdo y la cordura, que se iba cayendo lentamente por su bolsillo como si este estuviese roto y la arena que es su cordura se deshiciera en las calles, se las llevara el viento, fuera a parar a un parque de juegos, una playa, el ojo de una chica con polera a rayas blanco y negro, o en el mostacho de un serio señor parado en la esquina.
Así es como se van perdiendo las cosas, en la mayoría de los casos se pierde primero la fe, pero esa pérdida no se llora porque es como si nunca hubiese existido, el hombre se da cuenta semanas más tarde, cuando ya casi esta rodeado por la nada, los bolsillos son apenas bolsillos, y los dedos apenas son dedos y seria fácil confundirlos con cigarrillos o con lapices. A pesar de ya haber perdido la visión, lo último que hace el hombre es cerrar los ojos, como si con esto solucionara algo, como si no bastase con girar la manilla de la puerta para respirar de nuevo el sol, y perderlo a él, al hombre, dejarlo como un pedazo viejo de una enciclopedia que acabamos de quemar, que ya no queríamos, que ya no nos sirve, que ya no tiene fe.
martes, 21 de agosto de 2007

(que ingenioso el niño.... que gracioso, démosle una monedita para que siga cantando, para que siga bailando
mira que lindo como baila, eh eh eh eh
- de donde habra sacado tanta imagen simpática
+ de la tele más que seguro, o de los videojuegos
ya, cierre la puerta no más que es muy tarde
y hay que ir a comer)
miércoles, 8 de agosto de 2007
Perro (episodio I)
Bastaría que estos perros levantaran enormemente sus cabezas, sus garras y se desmoronaran sobre esas estructuras semiderruidas, bastaría que sin miedo alzaran sus manos contra nuestras cabezas sucias.
Perdón doctor, sus colmillos; inundados colmillos de saliva extrañamente olor a muerte, a cal, a furia terrestre, ira de cielos y gatos atropellados, bastaría con eso. Sus colmillos imprecísamente sucumbiendo en nuestras yugulares, como tiernos retazos de niños divididos, fragmentados, vueltos rompecabeza para que tu y yo podamos mirar las noticias y sentir y creer que todo, pero todo puede ser, puede pero no lo hará, porque tu tienes y yo tengo y ellos tienen .... que creer.
domingo, 5 de agosto de 2007
Once Cuarenta y Cinco

Aún gotea desde el techo tu sombra
y rebota de un lado a otro
el eco de tus ladridos en mi pecho.
Trazos de piel tuya o mía
reposan en la cama y la silla.
Los ojos sobre el velador
y una mano izquierda
trizada, dormida,
busca, arañando
sobre la alfombra tu rastro.
Quedan dientes limpios sobre esos escombros
queda respiro, grito,
quedan líneas en la mesa por tirar
queda fe al menos.
Al lado de mis ojos
sólo queda este reloj muerto
con todo su tiempo perdido
goteando segundos,
malgastando el poco espacio
que nos va quedando.
Me quedare con este silencio tibio tras las costillas,
quizás sea la única señal clara
de que podremos al fin abrir los ojos
y tratar de caminar.
a ver que resulta
demasiado fragmentado [mea culpa])
lunes, 30 de julio de 2007
Pandora

Duele que se deba creer en Dios para deponer armas,
el miedo,
las voces en la noche.
La teofilia debe ser poco elegante
(imagine) Maria con los ojos blancos
Como su alma
El perdón,
Grabado en la lengua y en la mano de Maria
con probablemente sangre.
Todos debiésemos aprender de Maria
como dice el caballero de adelante
y razón tiene porque ella
no levanto ni una mano cuando fusilaron a su hijo,
lo quemaron, crucificaron, escondieron,
Con sus gónadas hicieron utensilios
A señalar: crucifijos, enfermedades, oraciones varias,
Sus manos en frascos poco limpios…
Maria…
y eso que podía,
Recoger sus polleras
y comenzar a correr,
gritando
Desesperada,
metralleta en mano
haciendo fuego sobre esa multitud aglomerada,
Sobre esos hijos de mala madre.
Pero la esperanza,
Se sabe
Esta allí, el último veneno, goteando y recorriendo las venas del hombre.
Entonces Maria se queda inmóvil y aunque su corazón se retuerce,
Puede casi no ver las espinas y los alambres y los palos que van atravesando
La piel de David.
Al final,
Maria subiendo a los cielos
Sin ninguna lagrima que llorar,
sin ningún hijo que llorar.
sábado, 28 de julio de 2007
IXI

Ayer nos hicimos daño pequeña
Nos sacamos los cuchillos y endurecimos la piel
Y cada toque era una caricia de amantes viejos
Que se reconocen, olfateando en lo horrendo
esas arrugas que los construyen
Para desarmarlos
Nos deshicimos demasiadas veces en esas mismas sabanas gastadas pequeñas
No quedaba nada de ti
mientras mi boca avanzaba a mordiscos
por ese aire que te sobraba en el alma.
Ya no he vuelto a encontrar mis ojos desde que te fuiste
Ni mis manos, ni mi piel, lo que suena
Lo sórdido
Lo que me hacia abrir toda ventana
Con el alma cansada
Llena de tu voz y de tu aliento.
Ahora sólo tengo estos harapos sucios sobre mis hombros,
goteando esa agua turbia que caía desde tus ojos a mi boca
Todo volviéndose polvo
Todo doliendo
Todo hiriendo,
cayendo ácido sobre las yagas abiertas y tristes
Que no me dejan
Levantar los brazos
Para poder creer.
domingo, 22 de julio de 2007
IIVII

Algo se cae
A pedazos
Por las escaleras, destrozando lo poco de madera que nos va quedando en los bolsillos.
Y hace tanto frío
Que no podemos vernos las caras sin desear enormemente esa pequeña agonía tras otra piel y bajo otra sangre que corre con calor
en estos pequeños sacos de hueso y mugre en que nos hemos convertido.
Y la despedida duele porque es dulce
Y hay tanta noche para olvidar
Y tanto alcohol en nuestras gargantas...
Pero falta la fe
El saber coherente de que las lagrimas no dolerían 3 o 4 segundos.
¿Dónde estas ahora, entonces?
Y las pocas palabras, la muerte, la risita en un cuello que rabiosamente se parece al tuyo.
Pero hay tanto pellejo en tres años
Tanto roedor en los bolsillos, en los pechos que ya se empieza a escuchar un poco entrecortado el sonido de las voces que eran las nuestras hace pocos siglos.
Así es ahora, sin ninguna tristeza que contarte
O inventar pero ingenuamente para que sean esos otros ojos que creo haber visto ayer bajo los zapatos o en la cómoda los que me miren riendo, esos ojos y no estos otros que te cuelgan casi viejos desde esa cara tuya que a veces me recuerda.
La cama aun suena y suena sobre este dormitorio; al lado de las botellas apiladas y tus pelos sueltos en el ambiente aun suena y suena con esos dos sacos de hueso y mugre sobre ella,
Suena y suena tempestuosa como sino hubiese pasado nada; dominando toda la situación desde la altura, reencontrando los fósiles para volver a secarlos y armarlos uno a uno sobre el otro que se descascara y grita.
Aun suena y suena
Ciega
Sorda y
Sobre todo muda
Como burlándose de tu ira y mi fatiga ante ese liquido y esa curva
que no te logro besar aunque lo intente.
miércoles, 11 de julio de 2007
Multiplicación
,+1950.jpg)
A ver, todos los panes a la izquierda, todos los peces a la derecha, nada de simbolismos idiotas, nada en los bolsillos cabrones, los panes a la izquierda y los peces a la derecha, si los peces, los peces, los vivos peces, qué no me ha escuchado?, los peces señor, los peces, esos azules que le cuelgan puedo ver de las barbas, no se haga el huevón conmigo y vuelva a la fila, vacíe los brazos o lo convierto en higuera, no baje la mirada sea machito, míreme a los ojos que yo sólo sé perdonar, vacíe los brazos solamente, no sea cagado, eso es, van a sobrar ya va a ver, usted no sabe lo que yo sé de economía.
domingo, 8 de julio de 2007
Invisible
Julio Cortazar “Texto en una Libreta”
Dedicado a Fidel, a Pinochet y a tantos otros que han obtenido la capacidad de la anulación
Los dioses no son tan inteligentes, no son más que un montón de niños tristes que los hombres sostienen en sus brazos, alcanzo a pensar Lucía antes de que el golpe le diera vuelta la cara y comenzara a sentir el sabor salado en su boca, de inmediato vino un segundo y un tercero, no sabia porque a su mente vino la imagen de una escuela, de sol, de innumerables voces de niños en el patio. Luego sentir esa dureza en la boca, abrir los ojos para ver todo eso negro que le azotaba el rostro, después el dolor y la boca rebosante de sal y estructura dura, escupir los restos del diente, escupir la sangre aun roja, comenzar a sentir el dolor, recordar sus 18 años, cuando le sacaron la muela del juicio, esa sensación de vacío en la boca, el respirar y el leve frío, no sacarse el algodón de la boca, enjuagues de agua con sal, la pastilla si duele (¿qué pastilla era?), otro golpe más, la sangre corriendo también por la nariz, ganas de llorar y no sabe porque si no tiene pena.
Los dioses no son más que un montón de niños mimados en los brazos de los hombres, sabe que de a poco la profecía se cumple, se siente deshilachar lentamente, átomo a átomo, no sabe sino escucha porque no le dicen nada o porque simplemente no tiene como oír, sabe que ya no le queda ropa, apenas le quedan vestigios de sus dedos, mas no hay frío, ni el deseo de tomar esas estructuras negras para descargarlas de un modo u otro sobre algo o lo que sea o pueda ser, apenas hay sombras ya, sus ojos también van desapareciendo poco a poco, apenas necesita respirar, la dermis cae polvorienta como una vieja alfombra desempolvando, el frío de súbito la sorprende, sabe que aun queda bastante de ella en esa sala, lo suficiente para que la puedan ver y seguir… mas siente otro frío mientras otra sombra parece cerrar algo que parece una puerta, aun gotea desde todas partes, sus lagrimas parecen tener olor a orines, sus lagrimas parecen más saladas ahora casi segura de que su cara toca el suelo hambriento de ella que sigue escurriendo poquito a poco.
Lucia piensa a veces en el sol, gestos pequeños, como su mano corriendo por su pelo y el de sus hijos sin el dolor que le producen estos dedos que apenas puede mover, rígidos y negros, aun cree no estar sola, entonces levanta la nariz, los ojos hinchados y la poco luz poco ayudan, trata de oler, de figurar que algo podría estar allí en esa tiniebla, pero nadie responde, y ella siente otro balde de agua que le golpea la espalda, luego un poco de comida, ¿Cuánto tiempo ha estado aquí?, quizás ya debiese haber desaparecido, de hecho quizás ya lo esta, y solo son pequeños retazos de luz los que se perciben desde esa ventana oscura pero húmeda, donde acaba de sonar un balde de agua estrellarse contra algo como una muralla. Quizás su foto esta pegada ya en alguna esquina, pero las instituciones ralentizan las cosas obvias, no se preocupe, procedimiento de rutina, o cállate pendejo de mierda.
(fragmento, incompleto, y en estado de crisalida, es decir en proceso)